Impuestos y SAT
Home office para freelancers: gastos y consideraciones
En RESICO estos gastos no se deducen de tus impuestos — pero sí deben subir tu tarifa. Aquí la diferencia importa.
Un matiz importante antes de empezar
Si tributas en RESICO, tus gastos de home office no se deducen de tu ISR — el régimen calcula el impuesto directo sobre lo que cobras, sin restar gastos, lo cual es justamente lo que lo hace simple. Esto significa que el equipo, el internet y el espacio de trabajo no bajan tu impuesto, pero sí deben subir tu tarifa: si no los incluyes al calcular cuánto cobrar, los estás pagando de tu bolsillo sin que ningún cliente te los cubra.
En otras palabras: el home office no es un tema de "deducción fiscal" en RESICO, es un tema de cálculo de tarifa. Súmalo a tus gastos de negocio antes de dividir entre tus horas facturables.
Equipo esencial que forma parte de tus gastos
- Escritorio y silla — una inversión única, pero real.
- Iluminación adecuada — afecta tu productividad y, si haces videollamadas, tu imagen profesional.
- Equipo de cómputo — la computadora, monitor externo, periféricos.
- Internet — un gasto mensual recurrente que casi nadie mete en su cálculo de tarifa.
Gastos operativos que suben tu tarifa
Más allá del equipo, hay gastos recurrentes que vale la pena sumar a tu cálculo mensual: una porción proporcional de tu renta o servicios (luz, especialmente si usas equipo que consume energía todo el día), software y suscripciones necesarias para tu trabajo, y mantenimiento del equipo conforme se desgasta. Ninguno de estos baja tu ISR en RESICO, pero todos deben estar contemplados en el "gastos del negocio" que alimenta tu tarifa mínima viable.
Cómo separar espacio personal de espacio de trabajo
Más allá de lo fiscal, tener un espacio físicamente delimitado para trabajar — aunque sea una esquina de un cuarto — ayuda a que tu cerebro distinga "modo trabajo" de "modo casa". Esto no es un tema de impuestos, es un tema de sostenibilidad: trabajar desde la cama o la sala todos los días tiende a desdibujar los límites entre tu vida laboral y personal de una forma que, con el tiempo, pasa factura.
Productividad en casa: rutinas y límites
Establecer un horario, aunque sea flexible, y comunicarlo a las personas con las que vives ayuda a proteger tus horas facturables — las mismas horas que ya calculaste al definir tu tarifa. Interrupciones constantes reducen tu porcentaje real de horas facturables, lo cual, sin que lo notes, hace que tu tarifa efectiva termine siendo más baja de lo que calculaste.
Ergonomía y salud
Trabajar muchas horas frente a una pantalla sin una postura adecuada tiene un costo a mediano plazo que no aparece en ninguna hoja de cálculo, pero que sí afecta tu capacidad de trabajar de forma sostenida. Invertir en una silla adecuada o un soporte para el monitor no es un lujo — es parte de mantener tu capacidad de generar ingreso a largo plazo.
Incluye tus gastos de home office en tu tarifa
La calculadora los suma automáticamente antes de calcular cuánto debes cobrar.
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